El desarrollo del Tokio del siglo XXI ha dejado tras de sí, carencias y desigualdades. El problema con la vivienda es dramático, debido a la carencia de espacio edificable, además hay poquísima relación entre las personas en el espacio público y los problemas de salud por contaminación es una realidad. Nuestro proyecto pretende, a partir del desarrollo urbanista que empezaron a promover los metabolistas japoneses durante el siglo pasado y aprovechando la gran infraestructura deportiva de nuestra ventana y su entorno, herencia de las OLIMPIADAS de 1964, aprovechar el poder de unión y cohesión que creemos tiene el deporte, utilizando unas hipotéticas nuevas olimpiadas que se desarrollarían en su totalidad en el distrito de Shibuya como escusa.