Partimos de la necesidad de unificar en cierta medida los ámbitos que componen las riberas del río Genil y del río Monachil a su paso por la ciudad de Granada, en dirección al entorno agrícola de la vega.
Como comprobamos en un croquis previo, son varios los agentes que actúan antes estos entornos: grandes viarios, intersección de calles, masa edificatoria, servicios y espacios verdes públicos.
Ante dicha necesidad, era obligatorio ir cosiendo cada tramo de ribera, hasta llegar a ser un territorio propio de la ciudad pero que se adentra desde lo natural, abrazándola.