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PRÁCTICA DE INVESTIGACIÓN DE M5. Los no lugares. Espacios del anonimato.

Creada el 8 de junio de 2015 a las 17:27 por David.bermudez

Proyecto: Proyecto de Gestión y Desarrollo Urbano (ICC)
Tema: Ejercicio de Investigación
Coordinadores: abarca

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Descripción

Formamos este grupo: 006G_David Bermúdez Martínez 012G_Carlos De las Heras Sánchez-Tembleque 044G_Belén Navarro Fuentes 062G_Javier Ruiz Hidalgo Hemos elegido el documento nº 4: "Los no lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad (5ª ed.) de Augé, M. Barcelona: Gedisa". para la práctica de investigación.

Análisis crítico del documento : Los no lugares. Espacios del anonimato.

Una antropología de la sobremodernidad.

Marc Augé.

Análisis del texto

Analizamos en este estudio el documento: Augé, M. (2000) Los no lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad (5ª ed.) Barcelona: Gedisa.

Pretendemos reflexionar, tras el análisis del documento, sobre diversas conceptualizaciones que Augé plantea, las cuales han despertado la noción de una mirada multidisciplinaria.

Sobre el concepto de lugar, desde el Urbanismo, término con variadas significaciones, proviene de las voces latinas localis: local o locus: lugar, entendiéndolos como sitio, aldea, ciudad, villa o población pequeña.

Para los teorético-cuantitativos, por ejemplo, fue usual utilizar el término asociado a modelizaciones: lugar central, para definir la funcionalidad de elementos localizados en áreas urbanas (de servicios) en relación con los entornos (regiones) circundantes.

Cuando el Urbanismo “se humaniza” y se atiende más a lo cualitativo, difieren las miradas de análisis y las metodologías para estudiar, a distintas escalas espaciales, ámbitos que van desde el hogar al barrio, de la ciudad a la región o del estado al mundo.

Tomamos, como ilustrativas, concepciones sobre lugar de algunos investigadores o pensadores. Concretamente sobre los lugares, Yi Fu Tuan (1975) decía que los mismos son centros construidos por experiencias individuales o sociales, convirtiéndose en centros de significados, intenciones y propósitos de quienes los habitan. Diferencia al espacio en general, por ser abstracto, del lugar que es pasado (estabilidad) y es presente (movimiento). Para Milton Santos, geógrafo latinoamericano, el lugar se enfrenta a fragmentaciones, desvalorizaciones, vaciamientos… en el marco de la globalización capitalista y de ellas debe sustraerse. ... “Cambia el Mundo y, al mismo tiempo, cambian los Lugares... Los acontecimientos llevan a cabo (la) vinculación entre los lugares y una historia en movimiento. El lugar, además, se define como funcionalización del Mundo y es por él que el mundo es percibido empíricamente...” (143).

Por otro lado el lugar es el espacio de relaciones comunicacionales de la sociedad, de sentidos de pertenencia, de sentimientos de identificación con él y de resistencia ante el poder de la macro escala. Es “...la posibilidad de construir en el lugar una historia de las acciones que sea diferente del proyecto de los actores hegemónicos. Ese es el gran papel del Lugar en la producción de la Historia e indicarlo es la gran tarea de los geógrafos de este fin de siglo...” (149).

Reboratti (2001), rescata la importancia de las percepciones que cada uno tiene de “su lugar” que llevan “...a crear un mundo sensorial de conocimiento, construido a partir de la experiencia y reproducido a través de la analogía con respecto a un modelo mental que construimos y reconstruimos constante e inconscientemente...” y “... cada lugar es en buena medida única y posee una especificidad...” (91) que se repite en el espacio concreto, entendido como la suma de lo natural y la artificialidad producida por los grupos sociales que los habitan.

Finalmente, Irene Martínez (2001), define el concepto de lugar como espacio social que, junto con el tiempo, conforman la relación tridialéctica de espacio, cronos y sociedad. ...“Cada lugar ha tenido una experiencia original y en ese marco, cercano al vivir, al hacer y al ser, se perfila la identidad de esa sociedad”... (25).

En el capítulo “Lo cercano y el afuera” manifiesta la necesidad de comprobar nuevos intereses y campos de investigación en el aquí y ahora. En el capitulo mencionado encontramos aproximaciones al Urbanismo, en tanto la observación “in situ” es una de las estrategias utilizadas, especialmente en trabajos de campo. Él crea con la pluralidad de culturas coexistentes. El urbanista lo hace con la pluralidad de espacios, a diferentes escalas.

Otra similitud es la de hacerse continuamente preguntas, aunque no tengan una respuesta inmediata.

Cuando trata la cuestión del “otro”, que él diferencia con respecto a un “nosotros”, también define “...los lugares respectivos de los unos y los otros...” (25-26), y ésto es trasladable al estudio de lo cercano (lo local) y lo lejano (lo global).

Posteriormente, el autor hace hincapié en las que cree las transformaciones más notables de la “sobremodernidad”; el tiempo, el espacio y el ego, que son además, componentes esenciales del fenómeno de la globalización, casi con las mismas connotaciones que plantea el urbanista.

Sobre el tiempo, se refiere a la percepción del mismo y al uso que se hace de él. “La Historia se acelera... la historia nos pisa los talones...” (33).

Con el espacio, se refiere especialmente al “achicamiento” del planeta, donde la tecnología juega un papel fundamental, por la velocidad de los medios de transporte y los sistemas comunicacionales que permiten el conocimiento instantáneo de lo que pasa en las antípodas. Presenta en este punto los “no lugares”.

Como tercera, incluye a la “figura del ego”, entendiéndola como individualismo. “... el individuo se cree el mundo...”(43). Desde el Urbanismo esto recuerda al antropocentrismo, tan común en muchas de las antiguas civilizaciones o en grupos étnicos.

Es interesante constatar la visión de lugar, desde el Urbanismo, que realiza el autor, tal vez inspirado en la necesidad de la interdisciplina: ... “Concretamente, en la geografía que nos es cotidianamente más familiar, se podría hablar, por una parte, de itinerarios. De ejes o caminos que conducen de un lugar a otro y han sido trazados por los hombres; por otra parte, de encrucijadas y de lugares donde los hombres se cruzan, se encuentran y se reúnen, que fueron diseñados a veces con enormes proporciones para satisfacer, especialmente en los mercados, las necesidades del intercambio económico y, por fin, centros más o menos monumentales, sean religiosos o políticos, construidos por ciertos hombres y que definen a su vez un espacio y fronteras más allá de las cuales otros hombres se definen como otros con respecto a otros centros y otros espacio...” (62). Podemos completar con su idea de que centros, encrucijadas e itinerarios no son independientes, sino que se superponen, complementan y relacionan.

En su último capítulo “De los lugares a los no lugares” introduce un elemento que, creemos, es sustancial para entender esto de no lugar y es el de pensar en la importancia de las generaciones en la construcción de los “sí lugares”.

Augé también entiende el no lugar como una cualidad negativa de lugar, en el sentido de la falta de valores afectivos que les asignan los usuarios de los mismos y, además, que el sujeto en muchedumbre y con su soledad es producto del aumento de los amplios espacios de anonimato y su excesiva proliferación en las últimas décadas.

Las “informaciones”, “prohibiciones”, “prescripciones” y “señalizaciones”, frecuentemente ideográficas, son otros de los símbolos de los no lugares, que los individuos deben, con suerte, decodificar para moverse en ellos.

Para concluir, en el “Epílogo” y en cierto modo, Augé concreta a la soledad como resultado de todo lo anterior.

Trascendencia en el Urbanismo

Tras el resumen del texto y, para darle un sentido con respecto al Urbanismo, podríamos decir que Augé, intenta reflejar desde su materia, la Antropología, el cambio que ha sufrido la sociedad debido a la globalización, al avance de la tecnología y además deja entrever que, para lo que a nosotros nos ocupa, antes de la investigación y ordenación de un conglomerado urbano hay que realizar una investigación antropológica para conocer así las personas que ocuparan ese espacio.

Crea un concepto nuevo, el no lugar, lo que conlleva a una revalorización del concepto de lugar. Esto obliga a que, el urbanista, no solo tiene que ordenar los lugares, sino también los no lugares, dejando claro que el no lugar existe con sus características propias, distinguiendo dos partes:

De un lado, los espacios del anonimato, lugares donde sus sujetos dedican un corto periodo de tiempo, son lugares de paso, donde estarían las instalaciones para circulación acelerada de personas y bienes (vías rápidas, aeropuertos…), los medios de transporte mismos, los grandes centros comerciales, habitaciones de hoteles, entre otros.

Por otro lado los sujetos anónimos, que se caracterizan por su soledad entre la multitud, encontrándose en lugares en los que siempre harán lo mismo, lugares sin identidad propia, como mejor ejemplo podríamos citar al viajero en otro país, con otro idioma, con horarios y costumbres diferentes, o cualquier persona comprando en un centro comercial situado en cualquier lugar del mundo.

Habrá con ello que estructurar las ciudades para grandes movimientos de masas y de culturas, teniendo en cuenta los lugares donde irán sus habitantes y por otro lado los no lugares donde irán los anónimos, por decirlo de algún modo, y, a su vez, que ambas interactúen y se complementen.

 

BIBLIOGRAFÍA

AUGÉ, Marc (1993): “Los no lugares. Espacios del Anonimato. Una Antropología de la Sobremodernidad” Barcelona, España., GEDISA EDITORIAL

BARROS, Claudia (2000): “Reflexiones sobre la Relación entre Lugar y Comunidad”, en Documents d´ Anàlisi Geogràfica. Nº 37. Universitat Autònoma de Barcelona- Universitat de Girona. Servei de Publicaciones. España.

 

BENKO, George (1999): “La Ciencia Regional”, Editorial de la Universidad Nacional del Sur. Serie EXTENSIÓN. Bahía Blanca, Argentina.

 

IANI, Octavio (1999): “La Sociedad Global”, XXI Siglo Veintiuno Editores. México, D.F. JOHNSTON, R.J. et alter (1987): “Diccionario de Geografía Humana”, Alianza Editorial. Madrid, España.

 

MARTÍNEZ, Irene (2001): “El lugar, mi lugar”, en Mirando el horizonte… Notas de Geografía Rural. Publicación del Instituto de Geografía. F.C.H. UNLPam. Ediciones NEXO/di Nápoli. Santa Rosa, La Pampa.

 

REBORATTI, Carlos (2001): “Ambiente, Sociedad y Territorio. Una visión Geográfica de Nuestro Mundo”, Universidad Nacional de Quilmes. Pcia. de Buenos Aires, Argentina.

 

SANTOS, Milton (1996): “De la Totalidad al Lugar”, OIKOS - TAU. Barcelona, España.

 

TUAN, Yi Fu (1975): “Place: an Experiential Perspective”, en The Geographical Review. Vol. LXV, Nº 2.

 

WILLIAMS, Raymond (2001): “El campo y la ciudad”, Editorial PAIDÓS. Buenos Aires,Argentina.

 

ZUSMAN, Perla (2001): Material y apuntes del Seminario: “La Redefinición de Identidades y Lugares en el Siglo XXI”. F.C.H.- UNLPam Santa Rosa. La Pampa, Argentina.

 

Para ver la presentación copie la siguiente dirección:

http://es.slideshare.net/david-bermudez/anlisis-crtico-del-documento

 


Comentarios

javicad 13 de junio de 2015 a las 10:18

ismaelmarin 29 de octubre de 2017 a las 13:41

En la propuesta de baja densidad me parece muy interesante el papel importante que le dais a la vegetación colocando filas de arboles y zonas verdes. Respecto al superblock tal vez eche en falta alguna infraestructura más aparte de la pista, ya que esa zona queda muy desprotegida en relación al conjunto. Y por ultimo decir que la propuesta de alta densidad es la que más me ha llamado la atención y pienso que esta resuelta de manera fenomenal.


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