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la calle

Creada el 23 de enero de 2014 a las 16:45 por gabriarrocha

Proyecto: Urban Games 2013
Tema: Diálogos
Coordinadores: abarca dacama

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Descripción

comentario de texto

Ascher, François

 

 

Ganar la calle

La calle asegura, por lo menos, una de las siguientes funciones: Tránsito, distribución y recepción.

Pero puede tener muchas otras, por lo general las funciones de una calle hacen que se puedan clasificar los tipos de calles

Monofuncionales,

  • Pasajes de un barrio residencial,
  • Calles rápidas urbanas,
  • Los pasajes comerciales.

Multifuncionales,

  • La gran calle del burgo, con sus comercios y sus mercaderes;
  • El bulevar urbano, con sus terrazas, sus lugares de recreación y ocio, sus veredas anchas donde se mezclan transeúntes, residentes y comerciantes,
  • El parkway, que es una suerte de autopista rodeada de paseos arbolados.

 

La coexistencia de esas funciones casi siempre ha traído problemas,

LA CALLE DE TODOS LOS FLUJOS

Las ciudades se estructuraron en función de la física de los fluidos: primero, a partir de grandes ejes que aseguraban los volúmenes más importantes; luego, con ramales secundarios y terciarios para distribuir personas y bienes hacia sus destinos finales, imponiendo un modelo urbano de flujos y redes.

Al mismo tiempo, el comercio comenzó a emigrar hacia nuevos lugares, más monofuncionales: primero, los grandes comercios y los pasajes; luego, las galerías y los centros comerciales, con sus calles internas. Finalmente, las calles peatonales del centro urbano destinadas al comercio y al ocio.

Los lugares de habitación también se hicieron monofuncionales. Las calles de los barrios residenciales se reservaron cada vez más a la única función de servir los edificios y residencias.

El rápido desarrollo del automóvil individual trajo una ganancia tal que pareciera normal organizar la ciudad a partir de esa circunstancia.

LA CRISIS DE LA DOMINACIÓN DEL MODELO FUNCIONAL DE CALLES

Pero esta primacía de las funciones de transporte en general, y del automóvil en particular, se encontró progresivamente con nuevos límites.

En primer lugar, los urbanistas y los ingenieros de transporte tuvieron cada vez más dificultades para generar todas las calles que necesitaban los automóviles en las zonas centrales y densas de las ciudades.

En segundo lugar, los comerciantes descubrieron que para aumentar el rendimiento de sus calles peatonales y sus centros comerciales hace falta llevar más público. Numerosos comercios necesitan así entrar en contacto con flujos de circulación, tentar a los paseantes y, eventualmente, hacer que puedan detenerse.

En tercer lugar se agrega el retorno de espectáculo de un espacio compuesto. Hoy, los consumidores no se conforman con abastecerse. Quieren también hacer shopping; es decir, pasear, soñar, ver el espectáculo de la calle, tener la sensación no de estar en la calle, sino de ser la calle.

LAS CALLES ENTRE SOLUCIONES LOCALES Y APROXIMACIONES SISTÉMICAS

De una manera general, la demanda de tranquilidad y de seguridad pesa cada vez más en la concepción y en el reacomodamiento de las calles, dado que los habitantes de un barrio son también los electores, mientras que aquellos que los atraviesan o que trabajan en su seno no lo son.

Dos grandes opciones “sistémicas” parecen abrirse hoy.

La primera actualiza la lógica de especialización, que podríamos llamar “moderna” o “hiper moderna”. Allí se circula a poca velocidad, la totalidad de los modos de transporte comparten el mismo espacio y las veredas no existen o bien están pintadas en el suelo.

La segunda posmoderna está definida por calles que funcionan como ejes metropolitanos. Permiten a la aglomeración moverse a gran escala, las velocidades son bastante elevadas y los caudales importantes. La función dominante es la de atravesar

Este “Nuevo Urbanismo”, que intenta renovar la forma y el aspecto del burgo medieval con su gran calle, propone un tipo de ciudad más multifuncional en donde son posibles muchos de los desplazamientos a pie.

De hecho, las ciudades son hoy cada vez más heterogéneas, a la imagen de sus poblaciones y modos de vida, complejas y cambiantes, y en una misma metrópoli encontramos “hibridaciones” variadas de estas diversas concepciones.

EL URBANISMO, EL ORDENAMIENTO Y LAS TÉCNICAS DE TRANSPORTE Y DE CIRCULACIÓN AL SERVICIO DE LA DISTRIBUCIÓN DE LA CALLE

La cuestión de la distribución de la calle, con su doble objetivo de unificar, pero también de separar, se plantea entonces con una agudeza creciente y bajo nuevas formas, por lo menos en parte, dado que cada situación, cada lugar y cada momento deben ser objeto de soluciones específicas, inscriptas en soluciones a gran escala.  

Con la lectura y el resumen de este texto,  esto saco la conclusión que la concepción de la calle, está sujeto a la sociedad cambiante, que es la que marca sus ritmos y sus necesidades, sujetos a la cultura la economía, a la escala de valores imperante en cada zona y a la demanda ciudadana en cada momento, no creo en la calle como algo estático sino cambiante, me gusta el termino “como la mancha de aceite” porque es así como crecen las calles, adaptándose a cada circunstancia, extinguiéndose o haciéndose más grande, sumergiéndose en la tierra y desapareciendo de la vista pero manteniendo su presencia  y su función …o funciones.

Como dice el autor “las soluciones prefabricadas y los modelos ideológicos y los dogmas urbanísticos son cada vez menos acertados”

 


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