03 Rosa Barba - de Solá Morales

Creada el 29 de Enero de 2017 a las 20:48 por quirosa

Proyecto: Urban Games 2016
Tema: Diálogos
Coordinadores: abarca dacama

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Descripción

Reflexión sobre los textos de la tercera semana

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Los ejes en el proyecto  de la ciudad – Rosa Barba

Tal vez se abusa de la línea recta en el urbanismo, todo son ejes con líneas rectas, perpendiculares o ejes concéntricos que resuelven el entramado de la ciudad. Puede ser porque sea la forma más fácil de resolver el problema de  forma ordenada, con coherencia y “visualmente” bonito ya que las figuras geométricas siempre adquieren una connotación positiva psicológicamente.

¿Quién ha dicho que lo ordenado sea divertido? Las grandes calles resultan aburridas, pueden convertirse en majestuosas, sí pero seguro que están presididas por un gran viario que dificulta el paso de una acera a la otra.

La autora refuerza que con el paso del tiempo  los ejes desaparecerán para dejar paso a una trama más desarrollada donde sean reconocibles los nodos y distintos puntos de la ciudad. Es una posibilidad, el futuro es incierto y se hacen millones de especulaciones sobre la coordenada z y una ciudad en altura, ella sigue pensando en los dos ejes que nos presiden y ninguna de las opciones es mejor que la otra siempre y cuando se tenga en cuenta el impacto visual, la relación con el ciudadano…

Es necesaria la geometría, sí, pero no en masa, de escuadra y cartabón como la gran mayoría de nuestras ciudades.

 

El imposible proyecto del espacio público – Manuel de Solá Morales

El espacio público que funcione como tal es complicado de encontrar y de crear. Suelen ser espacios sobrantes que se crean sin un afán previo de que exista. Tienen un valor psicológico que te atrae si se hace bien, también es verdad que depende de la edad te invita a hacer unas cosas u otras en él, en definitiva, a usarlo de distinta forma.

Éste es el buen espacio público, en el que todo tipo de personas puedan convivir sin ningún tipo de separación social, que permita el uso diario e incluso usos puntuales como conciertos, teatros, charlas…

Qué grande sería aquel espacio en el que todos los días hubiese algo nuevo, alguien nuevo, que no sea un espacio ya preparado para que se use como el creador ha pensado, sino que admita distintos usos, donde la gente deje de pensar tanto en sí misma y socializar de una forma que no sea a través de una pantalla.

Antes salíamos con el balón y nuestros amigos al espacio más cercano, vayamos ahora a nuestro lugar favorito con ilusión a experimentar cosas nuevas.

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