Comentario sobre "Calles compartidas" de Eduardo Barrera y "Superblocks" en Barcelona

Creada el 10 de Noviembre de 2016 a las 20:54 por MaTG

Proyecto: Urban Games 2016
Tema: Diálogos
Coordinadores: abarca dacama

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Descripción

Opinión y comentarios personales sobre estos videos para la quinta sesión del taller de diálogos.

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Voy a comentar estos dos videos conjuntamente porque tienen un fondo común que me genera la misma reflexión.

En cuanto al video de “Calles compartidas” me parece muy interesante que con simple el hecho de unificar los pavimentos de una calle para que transiten por ella multitud de personas sea cual sea su medio de desplazamiento. Con unas mínimas normas de comportamiento y educación se puede conseguir con insultante facilidad. Aquí es donde esta lo que más me interesa, este hecho es prácticamente lo mismo que ocurre, desde que yo tengo uso de razón, en los pueblos pequeños.

Con el documental de “Superblocks” me sucede algo similar, es una idea tan sencilla y práctica que parece revolucionaria, la idea de generar espacios estratégicos dentro de las ciudades, libres de tránsito rodado, donde se puedan desarrollar infinidad de actividades, es fantástica. Me recuerda mucho a esos espacios públicos que hay en infinidad de pueblos, las plazas.

 Llevo yendo al pueblo de mis padres en la Alpujarra desde pequeño, los fines de semana y en vacaciones, y allí la calle es un espacio comunitario, donde los vecinos se encuentran, los niños juegan, los coches pasan, el ganadero pasa con sus animales y como no hay tiendas, aparecen las furgonetas del pan, el pescado o los congelados, todo esto, esta multitud de situaciones en muchas ocasiones ocurren de forma simultánea, y la gente lo lleva con la más absoluta normalidad.

La calle en los pueblos es el espacio público por definición, los vecinos la consideran un espacio más de su vivienda, pero no se apropian de él, saben que es de todos y buscan compartirlo. Cualquier persona que vaya a un pueblo pequeño, en cuestión de horas (o minutos) estará usando la calle como nunca la usaría en la ciudad de donde viene. Los niños pequeños (3, 4 años) se van y solo vuelve a casa cuando necesitan recargar energía, y sus padres están tranquilos porque saben que en cualquier momento hay un vecino que está pendiente de ellos, todo es natural. Es casi magia.

En mi opinión, son grandes proyectos e ideas porque considero que es lo que necesitan las ciudades, no por ser innovadores, que no lo son, sino porque dan en la clave de lo que le falta a las ciudades, sentido común y respeto.

Si esto que funciona a la perfección en los pueblos, ¿es tan disparatado que pueda funcionar en las ciudades? ¿A dónde podrían llegar las ciudades con el evidente potencial que tienen?

Se trata de educación y comportamiento cívico, lo demás, surge solo, está en la naturaleza humana.

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