La ciudad es un ente cambiante, exactamente igual que nosotros mismos. Se tiene que adaptar a las nuevas tecnologías, a las nuevas prestaciones posibles, y esto se ve claramente con el ejemplo de la introducción del coche en las ciudades. La ciudad es pues el resultado de la modelación de sus usuarios conforme a sus necesidades, y obviamente y con carácter intemporal esta la necesidad de divertirse, sin esto último una ciudad tiene una cadencia catastrófica para sus habitantes que dejaran de lado lo público e irán a lo privado.