Un proceso participativo entre el vecindario llena de sentido y atributos los tediosos intersticios de un polígono residencial.
Se utiliza el MÉTODO CHARRETRE de participación ciudadana en el que se invita a un proceso colectivo por artistas, arquitectos y paisajistas, abierto a todo el mundo.
Cuenta con 24 contenedores prefabricados para que los vecinos lo utilicen como garaje, taller de bricolaje, almacén, segunda sala de estar en verano...
Además, se incentiva la participación de los vecinos en un concurso de 50 esculturas de ciervos, de las que se seleccionaron cuatro para ser moldeadas en hormigón.