Este masterplan propone una intervención estratégica sobre una zona urbana en desarrollo, con especial énfasis en los bordes y su relación con el entorno de La Vega. Se analiza la conectividad física y visual, explorando cómo los bordes existentes pueden redefinirse para mejorar la integración con los espacios adyacentes. El plan también considera las infiltraciones urbanas —es decir, los accesos o penetraciones del tejido urbano hacia el interior del área—, así como la disposición de espacios libres y zonas verdes, que se localizan de manera táctica para favorecer la habitabilidad y sostenibilidad del conjunto.
Una parte clave del plan es la redefinición de la VAU-5, pensada no como un trazo continuo y rígido, sino desmembrada y adaptada al sistema vial existente, mejorando así su viabilidad y coherencia urbana. Asimismo, se destaca la relación con el metro, buscando optimizar la accesibilidad y conexión con el transporte público metropolitano.