En un caso hipotético, dentro de unos años debido a la subida del nivel del mar, las ciudades se inundarán y habrá que adaptarse a nuevas formas de vida, más aún cuando la población se duplique. Esas necesidades se verán reflejadas en las nuevas construcciones en puntos altos de la ciudad como el Albayzín o el Realejo. Además, se empezarán a desarrollar islas flotantes que se sustentarán mediante energía solar. La única zona que se mantendría como patrimonio, sería La Alhambra. Veremos nuevas formas de transportarse, tanto de forma aérea como vehículos autónomos individuales en la carretera.