Este texto compara el esquema que sigue una ciudad con la forma o esquema de un árbol.
Habla del tronco como núcleo principal y de sus ramificaciones con barrios que la componen.
Así encontramos una diferencia entre ciudades naturales, en las que "sus ramas" se mezclan y entrelazan, y ciudades "artificiales" delimitadas y con zonas o "ramas" independientes, provocado por barrios que actúan de forma autosuficiente y que crea una falta de comunicación entre los mismos.
Así, como conclusión podríamos destacar que esta última forma de ciudad, con sus barrios independientes y poco comunicados entre ellos, no favorecen a la ciudad.