Río está lleno de morros, y he intentado estudiar cómo se adapta la ciudad a este terreno.
Existen construcciones en las montañas, y han solucionado el acceso a éstas de tres formas: aplanando el terreno (como un bocado), construyendo carreteras con muy poca extensión pero mucha pendiente, que salva rápidamente la diferencia de altura; y mediante vías que ocupan más extensión pero cuya subida es mucho menos pronunciada.
En cuanto al mar, hay una avenida subterránea que lo separa de la ciudad.
Referido al ámbito plano (zona avenida principal), la topografía se aprovecha para construir rascacielos, mientras que en los picos anteriormente mencionados las creaciones son de poca altura.