Espacio público no debe asociarse con relleno o espacio no edificado.
No debemos llenar estos espacios con geometrías sin sentido de farolas, pérgolas, rampas,.. ya que son espacios sobre los que se proyecta y serán valorados por toda la población, han de ser dignos y agradables.
Cada edificio es sentido como propio por los vecinos por eso es tan importante tener los gustos y la forma de vivir de todas estas personas en cuenta, conocer la ciudad y según sea la forma de vida de los usuarios que la habitan actuar de una manera u otra.
Cuanto más público, estando asociado a lo público atractivo, impresionante y funcional, más nota.
Saco en claro que el interés por dotar de modernidad y renovar los espacios inservibles en la ciudad es enorme y que la clave no está en hacer algo a la moda o que muestre grandiosidad sino algo amable, que se relacione con el entorno y que tenga una función, al igual que toda buena arquitectura.